Rehabilitación y empresa

En España hay 10 millones de viviendas sin aislamiento, 7 millones inaccesibles para discapacitados, una tasa de rehabilitación 13 puntos inferior a la media europea y 538 viviendas por cada 1.000 habitantes en España, frente a 432 en Europa. Por sí solos, estos datos justificarían nuestra insistencia y que reclamemos políticas de rehabilitación. También serían positivos los efectos sobre la reducción del CO2. La rehabilitación gasta el 54% de energía necesaria para obra nueva y el 45% de objetivos de eficiencia energética de la UE pueden cubrirse con la rehabilitación que supondría 400.000 actuaciones al año.

Si a ello sumamos las consecuencias económicas, el apoyo debiera ser definitivo. Ya hemos analizado el impacto de los datos de la denominada pobreza energética en la salud y la economía, así como de las posibilidades de recuperación de las inversiones en la esfera privada y la de una buena parte de las subvenciones generadas desde el sector público en términos de impuesto o ahorro energético.

Las empresas del sector, agrupadas en la Asociación Nacional de Empresas de Rehabilitación y Reformas, han tomado la iniciativa. Mediante su proyecto piloto de Rehabilitación Energética Integral han actuado en edificios para conocer su límite de eficiencia energética, desarrollando métodos de evaluación de calidad, aplicando soluciones existentes, comprobando el efecto sobre el consumo y evaluando la viabilidad económica.

Los aislamientos e impermeabilización de las fachadas teniendo en cuenta su orientación, la incorporación de elementos de sombreamiento, la mejora de las instalaciones térmicas, eléctricas e hidráulicas, han corroborado todos los cálculos teóricos.

 

Fuente: elperiodicoextremadura.com